Chile tiene un clima muy diverso porque el país se extiende más de 4.000 km de norte a sur. Las condiciones climáticas pueden variar mucho según el lugar.
Verano: diciembre – marzo.
Otoño: marzo – junio.
Invierno: junio – septiembre.
Primavera: septiembre – diciembre.
Las estaciones son opuestas a Europa y América del Norte.

El norte de Chile incluye el desierto de Atacama, uno de los lugares más secos del planeta. En muchas zonas costeras e interiores las lluvias son extremadamente raras. El clima es mayormente seco y soleado todo el año, con radiación solar muy alta.
El Chile central tiene clima mediterráneo y concentra la mayor parte de la población del país. El verano (diciembre–marzo) es caluroso, seco y soleado; en Santiago las temperaturas superan con frecuencia los 30 °C y ocasionalmente llegan a 35–38 °C en olas de calor. El invierno (junio–agosto) es más fresco y lluvioso, con la mayor parte de las precipitaciones anuales en este periodo. La nieve es común en la cordillera de los Andes pero muy rara en zonas urbanas centrales como Santiago.

El sur de Chile tiene un clima templado más frío. Las lluvias aumentan hacia el sur, sobre todo en la región de los lagos y en Patagonia. Llueve con frecuencia gran parte del año. Los inviernos son más fríos y la nieve es común en zonas montañosas. Patagonia se caracteriza por vientos fuertes y persistentes.